lunes, 19 de octubre de 2009

El bonsái: El arte de volver pequeño lo grande



El bonsái, inventado por los chinos y perfeccionado por los japoneses tiene en todo el mundo grandes exponentes. Tal el caso de algunos guatemaltecos entre quienes se cuenta José Augusto Velásquez quien se inició en el cultivo de las plantas hace 26 años y estrictamente en el bonsái desde hace 20. En este reportaje nos adentramos, con ayuda de él y el libro “Plantas en Casa, un jardín de Casa” en este “Arte de volver pequeño lo grande…”.

El bonsái: Volver pequeño lo grande
Por César Chupina, periodista

Un verdadero Arte

Don José Augusto en su residencia, ubicada en la 5ª calle 4 07 de la Aldea San Bartolomé Milpas Altas, Chimaltenango, tiene el vivero “El Cipresón”, donde, al lado de dos ayudantes y su propia esposa, hace que hortensias, begonias y rosa s embellezcan el ambiente rural, gracias a la herencia paterna. Quizá, por ello, nos dice que debe haber conciencia del año que se esta haciendo al talar árboles. “En la capital deben cultivarse aunque sea en macetas porque el medio ambiente es sumamente importante para el desarrollo del hombre…”. Lo que más llama la atención de “El Cipresón” es precisamente su especialidad que contrasta con el nombre: Los bonsái, entre los que
podemos admirar en exhibición muchos cipresitos. “Pareciera que el cultivo de plantas es muy fácil, comenta nuestro entrevistado. Pero no es así. Se necesita de amor y un aprendizaje que nunca termina, en lo que a bonsái se refiere cada nación tiene su propio estilo. Es un
verdadero arte. Yo lo estudio por correspondencia y como me dejaron con muchas dudas empecé a leer libros y a experimenta por mi propia cuenta…”. ¿Qué tan alto se cotizan? “Depende el precio de la edad y lo que ha costado formarlo…”. ¿Qué es un sai kei? “Un paisaje en miniatura que se forma con bonsái, musgo, piedras, figuras… Yo hago pero sin figuras porque pienso que estas son mas artificiales. Me gusta adaptar las formas pero con material natural”.
Pues bien, el precio quizá escandalice y haga dudar a cualquier comprador. Pero cuando se entiende el trabajo de años que lleva un bonsái sino se adquiere por lo menos se admira como todos salen admirando de “El Cipresón” a don José Augusto. Leemos en el capitulo dedicado a “El Arte del Bonsái” del libro “Plantas en casa, jardín en casa” de Grupo Editorial Edypresse que “no se sabe a ciencia cierta como se originaron los bonsái. Pudo ser de forma accidental. Privado
de una buena tierra y nutrientes, un árbol crece pequeño y canijo. Todos los hemos visto alguna vez en la montaña. Si uno de dichos árboles se pusiera en un contenedor con motivos decorativos y recibiera cuidados y alimentos, empezaría a crecer hasta alcanzar su tamaño normal y necesitaría ser drásticamente podado para mantenerlo pequeño. Lo cierto es que el arte dem miniaturizar plantas de este modo, se cono en China y Japón desde hace por lo menos seiscientos
años. Diversas clases de árboles y arbustos se prestan a este tratamiento. Majestuosos árboles de hoja caduca como el arce o la haya se eligen por su forma y su color y por el modo en que cambian con el paso de las estaciones… Los de hojas perennes como el enebro y el cedro japonés son motivos ideales, mientras que la azalea, el cotoneaster y la pyracanta son interesantes no sólo por la forma de sus hojas, sino porque florecen…”. (Pág. 81).

Paciencia y tiempo
Don José Augusto: “Para lograr un bonsai debemos tomar en cuenta muchas cosas. Por ejemplo, si lo cultivamos por esqueje (ramita) llevara más tiempo y mientras más chiquito sea pegara más…. Hay que considerar el periodo de enraizamiento de cada especie. Las azaleas, por ejemplo. Necesitan seis meses aproximadamente. Ya para verlo como bonsai tenemos que esperar de 7 a 8 años. Es lento el proceso… La poda también es fundamental… Otras formas de cultivo son las semillas donde se cría el bonsai desde chiquito y se le quitan las raíces que hay que
quitarle. También existe el acodo, las estacas como es mejor cultivar la manzana. Todas tienen sus ventajas…”.
Volvemos a leer el libro anteriormente mencionado y nos damos cuenta que hay muchos estilos diferentes de bonsai, y dominando todos puede llegar a convertirse en una obsesión, pero básicamente se pueden dividir en dos grandes categorías. “La primera está relacionada con la
forma del tallo o tronco principal. Y la segunda con la de aquellos en los que hay varios árboles en un solo contenedor o, ocasionalmente, un solo árbol con, aparentemente, varios troncos principales. Los troncos pueden ser amaestrados para que crezcan de una forma determinada: en
diagonal, cascada, etc. Cuando se plantan varios árboles en un solo contenedor, el número de los mismos tiene que ser impar, porque, para los japoneses, eso sugiere ideas de vejez o inmortalidad. El número más frecuente es tres o cinco, si son mas el recipiente ya debe de ser
más grande de lo normal. También es posible hacer trampa y usar un solo árbol haciendo que el tronco principal yazca en posición horizontal en el contenedor, y conservando solamente los brotes de la parte superior para producir la impresión de que hay varios árboles”.
(Pág. 84).

El tamaño
¿Es cierto que la clave del tamaño de estas plantas esta soleen la raíz, la cual en ese sentido asemeja a la tiroides humana?, preguntamos a don José Augusto. “No. No sólo es la raíz. El tiesto, la poda de las ramas, las variedades (algunas ya son enanas) también son importantes. En el timboque, por ejemplo, lo que manda es la poda porque se trata de un árbol inmenso. Es decir, la forma es muy importante en lo que a este arte se refiere. Para lograr lo que uno quiere se usan recursos como tensores, alambre, hilo, etc. ¿Se pueden hacer injertos en bonsai? “Si. En algunas variedades como manzanas, membrilleros, azaleas…”.generalmente se creer que el bonsai es la
reducción de árboles inmensos. “No. Hay también mini bonsái. El tamaño normal es de 20 a 80 cm. Y los súper bonsái son mas de un metro”. Leemos en el capitulo dedicado a “El Arte del Bonsai” del libro “Plantas en Casa, un jardín en casa” que “en cualquier caso, es importante recordar que los bonsai son pequeños no solo porque se cultivan en contenedores pequeños, sino porque son sometidos a una poda y a un amaestramiento rigurosos. Nada hay de difícil en ello, y cada año hay que aplicar una misma serie de reglas. Las variaciones más probables son si se aumenta el número de ejemplares a cultivar, porque pueden tener diferentes ritmos de crecimiento. De hecho la palabra bonsai significa, precisamente, planta en un contenedor. Puede
ser un árbol como una haya, un olmo, un castaño de indias, un arce, un pino, un alerce, un tejo, uno que produzca flores… Otros ejemplares menos simples de bonsai son los que se preparan con plantas trepadoras o rastreras…”. (Pág. 84).

Mantenimiento y cuidados
“Plantas en Casa, un jardín en casa”: “Los bonsai se pueden cultivar con éxito en el interior, siempre que se respeten unas cuantas reglas. La primera es que la mayoría de los bonsai no son genuinas plantas de interior. Necesitan aire fresco y no pueden sobrevivir si están
siempre en el interior. A menos que sean especies, criadas especialmente como plantas de interior, debe tenerlas en un jardín protegido o en un balcón de modo permanente, y entrarlos solamente de vez en cuando para breves periodos de tiempo como esplendidos e
insólitos motivos decorativos. Si cultiva varios bonsai, puede tener siempre uno en el interior la mayor parte del año cambiándolo constantemente, pero no es conveniente dejar un mismo espécimen en el interior no más de unos cuantos días cada vez. La falta de luz y aire
fresco le hará perder las hojas”.
“Los bonsai deben tenerse en el exterior la mayor parte del tiempo. Elija una posición semisombreada en verano y protéjalos del frió en invierno trasladándolos a un lugar a salvo del agua, pero frío, lo cual es especialmente importante con los cítricos. Los bonsai son muy
vulnerables a los cambios drásticos de temperatura: No cometa el error de trasladarlos en invierno desde el exterior a una habitación con calefacción. Trasládelos por etapas a diferentes lugares progresivamente as calidos y haga lo mismo al revés cuando ase nuevo
tenga que sacarlos al exterior. Mientras estén en el interior deben estar en un lugar bastante frío, con corrientes de aire y con un máximo posible de luz natural. No los ponga frente a una ventana
orientada al sol pues los rayos podrían dañar las hojas, riéguelos periódicamente. El compost no debe secarse nunca completamente. El agua de lluvia debería ser lo suficiente la mayor parte del año mientras estén fuera. En verano y cuando estén dentro, riéguelos cada dos o tres días y rocíelos con un vaporizador varias veces al día para reducir la perdida de humedad de las hojas. Lo mejor es el agua de lluvia pero si usa agua del grifo déjela 24 horas en reposo para que
se evaporen los gases tóxicos. Durante la fase de crecimiento, es importante proporcionarles sustancias nutritivas, use un fertilizante liquido mezclado con agua y aplíquelo cada dos o tres semanas (hágalo con las raíces húmedas, si están secas puede quemarlas). El
fertilizante ha de ser de tipo estándar, con la misma proporción de hidrógeno, fósforo y potasio. No los alimente nunca al final del verano o en invierno”. (Pág. 82)
Don José Augusto: “para mantener un bonsai no se necesita de nada especial. El cuidado es normal a cualquier planta. En lo que hay que tener cuidado es en los abonos. Yo casi solo foleo y uso solubles aplicados al nivel de la mata…”. ¿Afecta el lugar donde se ubiquen? “Si. El bonsai es planta de intemperie. Se pueden usar en interiores en una ocasión muy especial. Pero lo que mas aguantan adentro serán uno o dos días. Generalmente, en las casas se utiliza aire acondicionado, el cual es seco y este tipo de plantas necesita de aire húmedo… Algunos como los olmos si se pueden tener durante algún tiempo en interiores pero hay que tomar en cuenta la circulación del aire”. ¿Qué nos dice de un aire tan contaminado como el de las ciudades? “Si afecta a las personas cómo no va a afectar a un planta. Es de tratar de tenerlo alejado de calles, regarlos a diario…”. ¿Cuáles son las plagas más comunes que afectan a un bonsai? “Pulgones, chinches, escamas (muy común en la capital de Guatemala). Lo normal de un jardín…”. Muchos opinan que un bonsai es un árbol maltratado… “No. Viven mejor que un árbol del campo donde le afectan sequías, plagas,
etc. Para mi son seres vivientes que aunque no hablan se dan a entender con síntomas de deshidratación, marchitación, etc.”. Y con esta reflexión de don Augusto concluimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario