

Troya había vencido. Los espartanos dejaron en la puerta de la ciudad un caballo, como símbolo de sumisión,. Confiados, los troyanos entraron el caballo a la ciudad y alrededor de el empezó la bacanal de celebración. Fueron horas las que duro el festón. Borrachos y cansados del a juega empezaron a caer uno a uno agotados quedándose tirados donde podían. De pronto, dentro del caballo, un ruido. Su vientre se abrió. Bajo una escalera y, poco a poco, los espartanos tras su larga espera empezaron a salir de el… ya abajo, gracias a la torpeza de los que siempre pierden en las guerras, ¡el exceso de confianza! Abrieron las puertas de la ciudad y entraron los espartanos que aguardaban impacientes. Troya moría en ese momento…
Helena y Paris, la pasión que incendió Troya
Por Cesar Chupina, periodista
Las mujeres eran violadas… los hombres, borrachos, muertos al ser atravesados por la espada… las ancianas clamaban compasión y los mas viejos veían como su estupidez no los había llevado a ellos… los adivinos se arrodillaban, tornaban su mirada al críelo y gritaban “lo dijimos” y todo lo consumiría el fuego, hasta los gritos que se ahogaban ante aquel final inesperado. Casandra, la pitonisa a quien todos creían loca, reía… ella lo había dicho y nadie le hizo caso.
Pocos fueron los que se salvaron. El sueño de Hecuba, la reina, cuando había nacido su hijo Paris, se cumplía…
El sueño de la antorcha

Paris cuando fue abandonado en el monte Ida fue amamantado por un oso y por eso el pastor Agelao pudo encontrarlo vivo. Agelao se lo llevo. Lo crió. Con ocasión de unos juegos fúnebres organizados por Priamo, Paris venciendo a sus hermanos en todas las pruebas, fue reconocido por su hermana Casandra, la adivina, y recibido gozosamente en la corte por sus hermanos y padre.
Dos madres para Helena

Helena era de una belleza extraordinaria y siendo aun niña fue raptada por Teseo. Cuando este fue a raptar a Persefone a los infiernos, los Dioscuros, hermanos de Helena, la rescataron. Cien pretendientes la rondaban y Tindaneo, padre de Helena, estaba preocupado al respecto por lo que Ulises sugirió que dijera a su hija escogiera uno. Y para evitar problemas que los no elegidos debían comprometerse a apoyar al elegido en cualquier eventualidad contraria.
Helena se decidió por Menéalo. Los otros noventa y nueve pretendientes juraron apoyarlo a Menéalo, lo cual fue decisivo para que todos los pretendientes de Helena fueran a Troya a rescatarla cuando Paris la rapto. Menlao y Helena tuvieron por hijos a Hermiome y Nicistrato.
El juicio de Paris

“Hera, Atenea y Afrodita se disputaron la manzana ya que cada una la pretendía para si. Zeus dejo la cuestión al juicio de Paris que a la sazón se hallaba en el monte Ida. Las tres diosas desnudas defendieron sus derechos a la manzana y cada una ofreció un regalo a Paris. Hera le ofreció la soberanía de Asia. Atenea, triunfos guerreros sin conocer la derrota. Afrodita, la mujer mas hermosa del mundo, Helena de esparta. Paris otorgo la manzana de oro a Afrodita y esta le ayudo a raptara Helena, esposa ya del rey de Esparta, Menelao”. (Pág. 258¡
El rapto de Helena

Leemos en “Dioses y Héroes: Mitos Clásicos” de Jesús V. Rodríguez, Colección Auila Abierta de Editorial Salvat que Paris “llego un bien día a la corte de Menéalo, que lo acogió con todos los honores que su ilustre cuna y rango merecían, y durante la estancia del troyano en Esparta, Afrodita intervino para cumplir la promesa hecha a Paris en su día, infundiendo en la esposa y en el visitante una mutua pasión que provoco el rapto de Helena, transportada por Paris a Troya. Llegados los amantes a su destino, se produjo una discusión entre los troyanos partidario de la devolución de Helena a su esposo y aquellos que defendían su acogida, venciendo estoas últimos por lo que a continuación se celebro el matrimonio de Paris y helena”. (Pág. 53).
Los espartanos enviaron muchas embajadas a Troya para que Paris devolviera a Helena. Loas adivinos troyanos hicieron también presagios. Entre ellos, Casandra, la hermana de Paris, a la cual, victima de una maldición de una diosa que dictaba nadie la tomaría en serie, nadie la escuchaba y todos se reían de ella creyéndola loca. Los espartanos entonces declararon la guerra.
Razones de la guerra

“Muchos se ha escrito sobre las posibles causas del ataque griego a Troya. La explicación mas lógica parece ser la que recuerda que Troya, capital de un reino que dominaba el paso de Helesponto, hoy estreche de Dardanelos, hacia pagar “peaje a los barcos que se dirigían a los reinos que rodeaban el actual Mar Negro, lo que le producía grandes beneficios. Resulta, pues, muy verosímil pensar que los griegos se alearon para cancelar el impuesto exigido. Las características de la guerra, su duración y las consecuencias que siguieron al hecho fueron una buena fuente de inspiración para que así la imaginación popular se desbordara, recreando los mitos y leyendas que rodean al episodio. Y la ocasión no podía ser mas propicia como se desprende del relato heroico: Paris, hijo del rey de Troya, según acabamos de ver, rapto y llevo a su reino a Helena, esposa de Menelao, y los príncipes griegos acudieron a la llamada del esposo ultrajado. Como habían jurado…”. (Pág. 54).
Un pésimo guerrero

La flecha que le lanzo Paris fue dirigida por el dios Apolo al talón. Lo cierto es que las pocas dotes de Paris como guerrero fueron demostradas cuando este se enfrento a Menelao donde fue claramente derrotado. Pero Afrodita lo protegió bajo una nube. Pero como no era muy bueno debía morir y caer de un flechazo que le dio Filoctetes. La primera mujer de Paris rehusó curarlo por lo que murió de a herida.
El perdón de Menelao

Jesús V. Rodríguez en “Dioses y Héroes: Mitos Clásicos”: “En el encuentro de los esposos, Menelao levantó la espada contra Helena, que se había descubierto los pechos, entre incitante y avergonzada; el marido vacilo y a través de la mirada se estableció, por obra de Afrodita, una comunicación entre los esposos que les hizo recordar los tiempos felices, con lo que renació su amor. Se produjo asi una reconciliación y ambos regresaron a Esparta, donde transcurrió su vida sin sobresaltos, hasta la muerte de Menelao y la ascensión de la bella Helena al reino de los bienaventurados”. (Pág. 53).
“Sin embargo, escribe Luis Arriaga en su “Diccionario de Mitología”, existen muchas variedades del mito de Helena. Según una de ellas, helena había recibido la inmortalidad para vivir con menelao eternamente en los Campos Eliseos. Según otra, Helena vivía en la isla Blanca, Leuke, casada con Aquiles. Según otra, Helena se había suicidado en Rodas a donde se había refugiado tras la muerte menelao. En efecto, la reina Polixo, cuyo marido bahía muerto en Troya, quiso vengarse de Helena y ordeno a sus criadas que la atormentaran disfrazándose de Erinias, diosas de los remordimientos, hasta que Helena, desperada, se ahorcó. Otras variantes la hacen sucumbir en el viaje de vuelta por obra de Tetis, que se vengaba así de la muerte de su hijo Aquiles”. (Pág. 171).
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